La desinformación: una problemática que crece en redes sociales

Con la creciente popularidad de las redes sociales, el acceso a la desinformación se ha hecho mucho más fácil.  Aunque les permiten a los usuarios difundir contenidos fácilmente con otros, no hay ningún requisito previo que permita confirmar previamente su veracidad. Como resultado, esto lleva a que muchas personas lean sobre hechos que no son reales y, en muchos casos, que se viralicen. Matías Di Santi, el jefe de redacción de Chequeado, se acercó a la Universidad de Palermo el pasado jueves para explicarnos sobre este fenómeno.

La propagación de información falsa o incorrecta (intencionalmente o no) no es un fenómeno nuevo; han existido casos de desinformación anteriormente, principalmente llevados a cabo por medios de comunicación. De cualquier manera, lo que ha cambiado en la actualidad es el contexto en que se desarrolla: desde la aparición de las redes sociales, la información se puede producir, consumir y compartir por cualquier usuario sin la necesidad de someterla a ningún tipo de regulación o proceso de verificación.  Como resultado, las personas pueden crear y diseminar información falsa que suena convincente y engañar, causar daño, crear escepticismo o manipular la opinión del público sin ninguna repercusión legal.

Debido al reciente crecimiento de esta problemática, se han comenzado a crear sitios online para discernir la verdad de la ficción: páginas web como Chequeado se ocupan de corroborar a los medios de información, los discursos y publicaciones en redes de los políticos, e incluso las historias que se popularizan en internet, para así confirmar o negar si las historias que están circulando por los medios son reales.

Sin embargo, este trabajo periodístico no es suficiente para combatir la desinformación, explica Di Santi. Es fundamental que el público se informe sobre este fenómeno y aprenda a distinguir las formas en que una noticia puede ser adulterada para actuar de manera responsable. A continuación, te explicamos cuáles son.

1. Sátiras/parodias

Son páginas web con el mismo formato de un sitio de noticias legítimo pero cuyas publicaciones son irónicas y tienen fines humorísticos. Aunque no buscan causar daño, tienen el potencial de engañar ya que no siempre queda en claro que son “falsos”. Algunos de los más populares son El Mundo Today de España y The Onion de EEUU.

mundotoday

Un ejemplo de una de las publicaciones de El Mundo Today.

2. Contenido engañoso

Se refiere a un uso engañoso de la información para incriminar a alguien o a un tema. Un ejemplo fue el caso donde se acusó a la gobernadora María Eugenia Vidal de incrementar sus ingresos por 525 mil pesos mensuales. La acusación surgió de un decreto que en realidad hablaba de una suma de dinero destinada a la contratación de asesores, no a cambios en su sueldo.

Un tweet que muestra una foto del decreto hablando de la historia desmentida.

3. Contenido impostor

Es el caso en que se alteran, suplantan o inventan fuentes para darle legitimidad a la noticia publicada.  Uno de los más polémicos fue durante la investigación de la autopsia de Santiago Maldonado, en donde muchas noticias citaban a una supuesta perita bajo el nombre de Analía Lloret que había confirmado que la causa de muerte fue ahogamiento intencional, cuando en realidad esa persona nunca ejerció la profesión ni tenía vínculos con el caso.

mald.png
Una captura de pantalla del sitio web de La Prensa. Aunque esta noticia fue determinada como falsa, sigue estando publicada en la página del diario.

4. Contenido fabricado

Corresponde a la invención de información, diseñada para engañar y causar daño. Pizzagate, indudablemente la teoría conspirativa más controvertida de 2016, es uno de los ejemplos más claros de este tipo de desinformación que pone en evidencia las consecuencias atroces que pueden tener en el mundo real. Propagada por sitios de fake news, fue desmentida por muchos medios periodísticos, como CNN.

5. Conexión falsa

Ocurre cuando los títulos, imágenes y leyendas no apoyan el contenido. Recientemente la empresa Don Satur fue víctima de este tipo a partir de una noticia que afirmaba que había cerrado, cuando en realidad había cerrado una fábrica de uno de sus proveedores.

Uno de los tweets que difundió la gente sobre el falso cierre de la empresa.

6. Contexto falso

Uno de los más populares, denota aquellas noticias que mezclan contenido genuino con otro falso. El uso de fotos viejas en historias de la actualidad es uno muy frecuente, como fue el caso durante la cobertura de la reforma previsional, es donde se encontró en redes muchos casos de difusión de imágenes pertenecientes a conflictos pasados.

fofalsa
Una de las fotos falsas de los conflictos durante la reforma previsional que circularon por redes.

7. Contenido manipulado

Se refiere a los casos donde se adultera información o imágenes con el fin de engañar. Las fotos trucadas son uno de los ejemplos más comunes de este tipo. Un caso en particular que causó mucha polémica en redes fue cuando Cristina Kirchner compartió en su cuenta oficial de Facebook una imagen de varios conductores con títulos editados y los atacó por los supuestos comentarios difamatorios.

La publicación de la expresidente por la que fue cuestionada y sigue estando en su cuenta.

Lamentablemente, la difusión de noticias falsas continuará en la medida en que los sitios que las crean no sufran ninguna consecuencia por sus acciones, por lo que es fundamental que los lectores y usuarios de redes sociales sean cuidadosos a la hora de compartir información y se aseguren de que sus fuentes hayan sido verificadas.

Anuncios