Charlas en la UP: el periodismo de investigación por Hugo Alconada Mon

Por María Sol Tonini (Alumna de la UP)

Hugo Alconada Mon, abogado y periodista para el diario La Nación especializado en investigaciones sobre corrupción, brindó una charla para los estudiantes de la Universidad de Palermo sobre cómo es su trabajo como comunicador, que pasos y consejos seguir para realizar una investigación y anécdotas sobre los múltiples casos que fue investigando a lo largo de su carrera. Publicó los libros “Los secretos de la valija” (2009), “Las coimas del gigante alemán” (2011), “Boudou, Ciccone y la máquina de hacer billetes” (2013), y “La Piñata” (2015), destacado por el Foro de Periodismo Argentino como el mejor libro de investigación del año.

Con un trabajo de cuatro años de investigación, el periodista reveló un esquema de evasión de 8000 millones de pesos del Grupo Indalo, liderado por el empresario Cristóbal López.

“Más allá de si es o no real, yo lo primero que pensé fue en las fuentes y ni siquiera en la protección de las mismas, sino en el temor de algunas posibles fuentes que antes de contactarme van a pensarlo dos veces”, dijo Alconada Mon sobre una de sus investigaciones basadas en una denuncia realizada por dos diputadas del PRO sobre el espionaje por parte de la SIDE (Secretaria de Inteligencia) a jueces, periodistas y políticos.

En una charla que mntuvo con alumnos de la Facultad de Periodismo de la UP en el marco del Congreso FOPEA, Alconada Mon detalla que tiene una metodología de trabajo para protección de las fuentes. “Utilizo buzones de correo electrónico que están encriptados y dos teléfonos celulares que de los cuales uno cambio cada 15 días”, contó Alconada. Este procedimiento consta de una serie de pasos a seguir, en donde la persona se contacta con él ya sea via Facebook, Twitter o e-mail. En segundo lugar, los contacta desde el celular que cambia cada 15 días y les pide un número de teléfono que no sea personal, como también le informa que no diga su verdadero nombre por vía telefónica. Y luego acuerdan un lugar seguro para encontrarse.

Como también recuerda de un consejo que le dieron hace ya 12 años, en donde le recomendaron que huya de la SIDE “o cualquier derivado o símil SIDE porque todo lo que venga de ahí es mierda. Es por eso que no acepto trabajar con fuentes de inteligencia”.

Refiriéndose a los casos de corrupción que investigó, como el caso Ciccone, Hotesur y Siemens, que involucra a altos funcionarios y hasta a el presidente de la Nación opina que “la sobredosis de poder a veces los mata y digo esto porque se encuentran huellas, comenten errores. En el caso Ciccione, una de las reglas básicas para tener un testaferro es que se tiene que llamar Juan González, hay un millón de personas que se llaman así en la Argentina, pero Amado Boudou contrato a Alejandro Vandenbroele. Hay solo dos en el mundo”.

En lo que se refiere a las elecciones presidenciales y que es lo que va a suceder con las causas que investigó, opina que “Me da exactamente igual quien gane. Si no cambiamos el sistema lo único que vamos a tener como resultado es impunidad. Cambian los nombres, repetimos los vicios y lo único que vamos a hacer es buscar quien es el próximo María Julia Alsogaray, Ricardo Jaime o Amado Boudou. Esto se puede mejorar si potenciamos los organismos de control, les damos presupuestos y si ejerceremos presión social para que esto cambie”.

Por otra parte, en lo que respecta a su manejo como periodista de investigación, cuenta que “Siempre se deben revisar los papeles, los documentos y cada uno de los nombres que aparezcan y tengan que rastrear como también verificar las direcciones y demás datos, ya que mientras más información tengas eso te va ayudar a saber a dónde apuntar y empezar con otro paso”. Una de las anécdotas referidas a este tema trata sobre el caso de corrupción de Echegaray, titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y relató que “tenía que rastrear a un hombre que se llamaba Roberto Nicolás Lucero y tuve que llamar a 220 Luceros hasta que el numero 221 era su hermano y me dijo que había muerto. Tuve que empezar de nuevo”.

“Jeff Leen, editor de investigaciones del diario Washington Post tiene a cargo un grupo de periodistas y lo que hacen es hacer un equilibrio del caso que quieren investigar. Anotan a cuanta gente afecta, que grado de dificultad posee la investigación y el tiempo estimado de desarrollo. Entonces si tenes una investigación que afecta a mucha gente y es fácil de investigar, avanzá. Si en cambio es muy difícil de hacer pero afecta a mucha gente tenes que saber cuál es ese grado de dificultad”, contó Alconada, quien trabaja desde hace 14 años para el diario La Nación y agregó “Tengo 50 investigaciones en marcha, es un proceso como el de Mc Donals: el pollo, las papas, la cajita feliz, inflas un globo para otro nene, le cobras a otro. Y eso te permite que todas las semanas tengas 1 o 2 notas para publicar. Antes tenía un equipo de investigación pero no funcionó entonces optamos por la otra alternativa, en donde este solo yo pero puedo convocar a las personas que quiero de las secciones que me parecen necesarias y así aprovecho sus fuentes. Ciertos temas, ciertas personas”.

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