El Periodismo de Datos, una nueva manera de contar historias

IMG_6359//embedr.flickr.com/assets/client-code.js

Por María Sol Tonini (Alumna de la UP)

“Mi tarea es hacer clics y visitar dependencias públicas”, dijo Romina Colman, responsable de producción de datos del equipo Nación Data del diario La Nación. Sobre su propia experiencia en esta nueva forma de hacer periodismo, el trabajo con fuentes y documentos públicos sigue siendo el mismo, de la mano de nuevas herramientas y recursos para analizar y visualizar esta información para el lector.

“Hoy no alcanza solo con escribir bien, necesitamos de conocimientos digitales porque si aprendemos a buscar archivos y a leer URLs vamos a contar historias que nadie las trabajo hasta el momento. Es decir, hacer noticia la no noticia”, detalla la periodista en Nación Data durante su presentación frente a alumnos de la Universidad de Palermo.

“Debemos leer y aprender sobre el tema que vamos a trabajar. El mayor error de un periodista es no saber de lo que va a escribir. Pensar en los posibles lugares donde podría estar la información que necesitamos, por ejemplo, no puedo prescindir del Organigrama de la Administración Publica de la Argentina, ya que me indica en donde puedo pedir la información que necesito. Debemos poner en duda la credibilidad de los datos, cuestionarlos. A su vez, hay que realizar trabajos de campo ya que los datos pueden resultar engañosos. Y no se enamoren de sus ideas, sean los suficientemente humildes para aceptar que pueden cometer errores. No se frustren si su investigación no termina siendo una nota”, agrega la especialista.

No obstante, las trabas en el acceso a los datos públicos y privados representan un desafío que debe enfrentar de forma diaria. “Por un lado, no es que el Estado no publica las cosas. El problema está en que hay tanta información que es difícil de encontrarla. También ocurre que algunos funcionarios tienden a reservársela para preservar su trabajo. Por eso, se deben ensayar de forma previa las negativas del Estado, y así nos anticipamos ante qué datos no nos van a proporcionar. En función de esto, redactamos de forma más adecuada el pedido de información”.

Un ejemplo de las trabas que pueden suscitarse en este tipo de periodismo es con el caso de los subsidios al cine argentino, en donde el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) publicó, desde 2008 en su web, las cifras de los subsidios pagados.

Colman cuenta que, cuando estaban investigando los datos, la mayoría de los archivos estaban en formato PDF y otros en Excel, con lo cual debían convertirlos a un solo formato y aquello les quitaba tiempo. Otro de los percances, fue que muchos nombres de las películas habían cambiado su nombre durante el rodaje, con lo cual se necesitó de un especialista cinematográfico para identificar cuales eran las mismas películas pero que estaban con diferente nombre.

Anuncios