Un recorrido por la Primavera Árabe, por Marcelo Cantelmi

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La agitación en el mundo árabe, las coberturas mediáticas internacionales, los posicionamientos políticos en la región, las nuevas tecnologías en la práctica periodística, sus notas desde Libia y un libro que publicará la UP fueron algunos de los temas que Número Cero conversó con Marcelo Cantelmi, jefe de la Sección Mundo del diario Clarín y profesor de la Carrera de Periodismo.

¿Cómo evalúa la cobertura internacional sobre los levantamientos populares en los países árabes?

La cobertura fue muy heterogénea. En Europa se notaba cierto prejuicio y paranoia especialmente en las columnas analíticas para comprender el sentido de demanda de libertad de esos pueblos y, adicionalmente, caracterizar adecuadamente lo que estaba ocurriendo. En Estados Unidos se machacó intensamente en la idea de que estas revoluciones eran efecto y proceso de las nuevas tecnologías dejando a un lado el elemento crucial y definitorio que era la contradicción social que está en la base de este estallido mucho más que la democrática. En América Latina pesó, en algunos casos de medios partidarios, como los argentinos ligados al gobierno o en Venezuela y en general en las naciones del Alba, que esquivaron marcadamente informar con detalle sobre las demandas de libertad completa, de prensa, de voto, de vestimenta, que expresaban las masas árabes.

Hubo alguna característica particular en la cobertura argentina de esos temas?

Fue muy amplia y cubrió realmente todos los ángulos. Fue el único país de América latina que tenía un enviado destacado en estas revoluciones, mi caso en Clarín. Y la línea editorial fue la de seguir en detalle a estos movimientos populares, incluso en el frente de la guerra de Libia.

¿Cómo ve al periodismo de noticias internacionales en América Latina?

Está en una mala etapa. La crisis económica, a despecho de los buenos números macro en estos países, reduce mucho más ahora que antes la presencia de periodistas latinoamericanos en el frente de los conflictos, de cualquier índole. En Argentina mantenemos algunas virtudes, diarios con una extendida red de corresponsales, con enviados frecuentes que miran con una mirada propia los acontecimientos del mundo y más presencia de la televisión. Pero sigue habiendo una enorme ausencia de estos temas en las radios, y asimismo en muchos diarios de la región, la agenda internacional, pese a las impactantes implicancias de la crisis global, sólo cubre una página.

¿Qué características tendrá que tener un periodista para incorporar las nuevas tecnologías que ya se están exigiendo en los medios?

Por fortuna, el aluvión tecnológico es tan dinámico que está logrando lo contrario, es decir: añadir características a los periodistas de las que carecían y mucho más de lo que ellos mismos hubieran esperado. La tecnología tiene múltiples virtudes por cierto, pero quizá lo más significativo es que permite por primera vez herramientas que rompen los cercos de censura que imponen algunos regímenes, de modo que su manejo es esencial para poder cruzar las líneas que antes era inviolables. Ahora las miradas y las voces son tangibles.

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